Celebrando la Navidad un país a la vez

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Celebrando la Navidad un país a la vez

Nicole Fuches, Spanish Editor

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Para la temporada de los días festivos, muchos países hispanohablantes celebran la Navidad. Sin embargo, sus comidas y costumbres varian entre los regiones. Basado en el clima, la religión, y la tradición, no hay dos Navidades que sean iguales estos países hispanohablantes.

Uruguay

A diferencia de lo que muchos norteamericanos experimentan, los países de América Sur, usualmente experimentan una Navidad calurosa. Según Maria Fernanda Civano, una profesora de español de Uruguay, el tiempo caliente influye la comida típica para la temporada de los días festivos. 

 “Primero que nada es verano, entonces las comidas son mucho menos ricas en calorías. Comemos lentejas porque es un tema de superstición. Después comemos jamón con piña en el medio. También salsa que es una mezcla de salsa de ketchup y mayonesa. Después de la comida tenemos un postre cualquiera,” Civano dijo.

También, alimentos básicos para el verano influyen las tradiciones celebratorias en Uruguay. Según Civano, las uvas tienen un rol importante en una tradición popular a la medianoche. 

A la medianoche, hay que comer una uva por cada vez una campana toca. Usualmente, esta tradición pasa la noche antes del nuevo año en los países latinoamericanos, pero para los uruguayos, este sucede durante la Nochebuena. 

Aunque hayan muchas comidas y tradiciones dedicadas al día de la Navidad, lo que importa más a la mayoría de los uruguayos es el día anterior, donde hay mucha celebración y anticipación para el día siguiente. 

“Para nosotros es más importante el día previo a la Navidad que la Navidad misma. Además, nos quedamos despiertos y si viene Papá Noel, los niños van afuera porque no estamos afuera, y en ese entonces el Papá Noel va a poner los regalos en el árbol. Esas son las épocas muy lindas, cuando uno niño tiene la posibilidad de vivirlas,” Civano dijo. 

España

Para España, hay más variedad entre las comidas tradicionales, según Anna Alsina, una profe de español que creció en Cataluña. 

Al igual que experimentan muchos norteamericanos, una Navidad en España hace mucho frío, y según Alsina, los españoles compensan con comidas calóricas. 

“En Cataluña, la gente suele comer un pollo grande, un relleno con ciruelas pasas o manzanas. También se suele comer una sopa de verduras con carne, también con albóndigas grandes que se llaman pelotas, y después se come muchos canelones,” Alsina dijo.

Sin embargo, a diferencia de Uruguay, Alsina recordó muchos postres tradicionales de sus raíces que muchos en Cataluña comen durante esta temporada. 

“Una cosa típica son los turrones. Parecen como una tableta de chocolate, pero es de almendras o de otros ingredientes,” Alsina dijo.

No obstante, el plato favorito de Alsina es polvorones, y son galletitas que son espolvoreadas con azúcar, semejante a las galletas de boda en México. 

Alsina también recordó una influencia católica más fuerte en la Navidad que tiene más participación que los dos otros países hispanohablantes. Sin embargo, semejante a la niñez de Civano, los españoles enfatizan la noche de la Nochebuena más que el día mismo.

“Muchas personas van a la iglesia para la Misa del Gallo, que es el día 24. Sí, la Nochebuena. Sí. A las doce de la noche, van a la Misa del Gallo [porque] es la hora que nació el Niño Jesús. Mucha gente va a la Iglesia en el 24 por la noche más que el 25,” Alsina dijo. 

México

Sin embargo, para México, las comidas típicas de la Navidad son lo que muchos en los Estados Unidos ya conocen. 

Según Leilani Morales, una estudiante en el undécimo grado, muchos alimentos básicos como el arroz y los frijoles son implementado en las comidas, y los tamales son comunes también. Para Morales, también hay una mezcla de la comida mexicana con una influencia Americana. 

“Cuando yo vaya a la casa de mi abuela [para la Navidad], suele haber una cena del pavo, y mi abuela hará unos tamales,” Morales dijo.  

Sin embargo, los postres que comen muchos mexicanos para la Navidad tienen menos superposición que los de los EEUU. 

“Comíamos muchos postres mexicanos como el pan dulce, las conchas, y mi favorito, las empanadas de las natillas. Los conches tienen un glaseado encima del pan horneado, pero el glaseado es sólido, así casi se ve como una galleta,” Morales dijo. 

Cuando se trata de los postres, Morales no tiene miedo de mezclar los platos salados con los platos dulces. Sus tamales son un tomo en un plato común que también es un postre muy popular para las celebraciones de la Navidad para su familia. 

Semejante a otros países, Morales notó que es común quedarse despiertos hasta la medianoche durante la Nochebuena. Diferente, sin embargo, está acostumbrada abrir los regalos en ese momento en vez de esperar la mañana. 

Además, ya que muchos mexicanos son católicos devotos, Morales recordó una influencia fuerte religiosa en las fiestas que ha asistido.

“[Los anfitriones] contaron un cuento sobre el nacimiento del Niño Jesús, y pasaron [una estatua de] Niño Jesus alrededor,” Morales dijo.

Celebrating Christmas one country at a time

For many Americans, there seems to be a standard view of what Christmas is. Cold weather and fireplaces blazing are surrounded by families in matching sweaters drinking eggnog. However, there are many countries that celebrate in a different way such as these Spanish speaking countries that celebrate Christmas. However, their meals and customs vary vastly from region to region. Due to changes in weather, religious sentiment, and tradition, no two Christmases look alike among these Spanish speaking countries. 

 

Uruguay

 

Different from what many North Americans experience, South American countries usually experience a hot Christmas. According to Maria Fernanda Civano, a Spanish teacher from Uruguay, the warm temperatures influence the food that is customary for the holiday season. 

 

“First of all it’s summer, so the meals are a lot less rich in calories. We eat lentils because it’s a theme of superstition. Afterwards, we eat ham with pineapple in the middle. [We also eat a] sauce that’s a mix of ketchup and mayonnaise. Then we eat any type of dessert,” Civano said.

 

Also, summer staples influence the traditions celebrated in Uruguay. According to Civano, grapes play an important role in a common tradition that happens at midnight. At midnight, one must eat a grape for each time a bell strikes. Though this is usually done on New Year’s Eve for Latin Americans, for Uruguayans, this occurs the night before Christmas. 

 

Although there are many foods and traditions dedicated to Christmas Day, what matters most to many Uruguayans is the day before, which is filled with celebration and anticipation for the upcoming day.  

 

“For us, the day before Christmas is more important than Christmas. We stay up and if Santa Claus comes, the kids go outside. That is when Santa Claus is going to put the presents under the tree. Those are very cute periods, when a child has the chance to live them,” Civano said.

 

Spain

 

For Spain, there is more of a variety among traditional foods, according to Anna Alsina, a teacher in the Spanish department that grew up in Catalonia. 

 

Similarly to what many North Americans experience, a Spanish Christmas is quite cold, and according to Alsina, the Spaniards compensate for it with heavy, caloric foods. 

 

“In Catalonia, people usually eat a big chicken and stuffing with prunes or apples. [Afterward] they usually eat a vegetable soup with meat, also with meatballs. They also eat many cannolis that are like the Italian cannolis that have meat with pasta around them,” Alsina said.

 

However, differently from Uruguay, Alsina recalled many traditional desserts from her childhood that many in Catalonia eat this time of year. 

 

“A typical [dish] is nougats. They are like a tablet of chocolate, but have almonds or other ingredients,” Alsina said.

 

That said, Alsina’s favorite dish is polvorones, which are tiny cookies that are dusted in sugar, similarly to Mexican wedding cookies. 

 

Alsina also recalled a stronger Catholic influence on Christmas that has more participation than the two other Spanish speaking countries. However, similarly to Civano’s childhood, Spanish citizens place more emphasis on the night preceding Christmas Day than the day itself.

 

“Many people go to church for midnight mass, which is on the twenty-fourth. They go at midnight because it’s the hour that baby Jesus was born,” Alsina said. 

 

For this reason, it is more common for Spaniards to go to church on Dec. 24 than Christmas Day itself. 

 

Mexico

 

For Mexico, typical Christmas meals are what many in the United States are already familiar with. 

 

According to junior Leilani Morales, various staples such as rice and beans are implemented into the meals, as are the common tamales. For Morales, however, there is also a mix of Mexican food with American influence. 

 

“Whenever I go to my grandma’s [for Christmas], it’s usually a whole turkey dinner, and my grandma will make some tamales,” Morales said.

 

That said, the desserts many Mexicans eat for Christmas have less overlap with American culture.

 

“We also eat a lot of Mexican desserts like sweet bread, conches and my favorite, custard empanadas. Conches have frosting on top of baked bread, but the frosting is kind of hard, so it almost looks like a cookie,” Morales said. 

 

When it comes to desserts, Morales isn’t afraid to mix savory with sweet; as chocolate tamales are a sugary twist on a common entrée that is also a very popular dessert at her family’s Christmas celebrations. 

 

Similarly to other countries, Morales noted that it is also common to stay up until midnight on Christmas Eve when it is customary to open presents, rather than waiting until the morning. 

 

“It is customary on Christmas Eve to stay up until 12 o’clock, and then you open presents. Then the next day, you usually go to mass,” Morales said.

 

Based on her experience,  it is also common to go to both midnight mass and then morning mass.

 

Furthermore, because many Mexicans are devout Catholics, Morales recalled a strong religious influence at the Christmas parties she has experienced. 

 

“They told a story about the birth of baby Jesus, and even passed around a baby Jesus,” Morales said.