A nivel mundial, la Inteligencia Artificial (IA) se ha extendido de un país a otro y sigue ganando cada vez más terreno en escuelas, empresas y gobiernos. En muchos países hispanohablantes, su uso está progresando rápidamente. Pero, ¿cómo se compara esto con nuestra comunidad latina hispana local en Redwood? Si bien cada país tiene su propia forma de usar la IA, se han observado tendencias similares en todos los ámbitos, que se centran principalmente en la falta de inspiración y en la búsqueda de ayuda en plataformas como ChatGPT, Copilot y/o Google Gemini. Sin embargo, muchas personas han desarrollado el hábito de utilizar estos chatbots debido a la falta de regulación, ya que pueden responder casi cualquier pregunta en cuestión de segundos.
En las aulas hispanohablantes, específicamente, la IA ha aparecido en plataformas que ayudan a los profesores a preparar lecciones y a los estudiantes a traducir del español al inglés o viceversa.
Alison Do Carmo, profesora de español nivel 5.º a 6.º y inglés como segundo idioma (ELD) en Redwood, observa cómo el uso de tecnología de apoyo lingüístico comenzó hace al menos diez años y no ha hecho más que aumentar desde entonces.
“Incluso antes de la IA, teníamos corrector ortográfico y todo eso, así que si los estudiantes escriben y no acentúan o no conjugan el verbo correctamente, Google Docs lo cambia a la forma correcta,” Do Carmo dijo.
A pesar de usar la IA para ahorrar tiempo en la preparación de las lecciones, la clase de Do Carmo está prácticamente libre de tecnología.
“[Las estudiantes] tienen que escribir todo a mano, y no hay teléfonos ni computadoras,” Do Carmo dijo.
Según el programa de Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano de la Universidad de Stanford, “Estados Unidos es el líder mundial en Inteligencia Artificial”. Pero, ¿cómo la utilizan de forma diferente los estudiantes y el personal, especialmente en Redwood?
Los estudiantes suelen usar la inteligencia artificial para redactar tareas, practicar clases e investigar proyectos. No obstante, en Redwood su uso varía según el profesor.
Isabel Gutiérrez, estudiante de segundo año de español de 5.º a 6.º grado, ocasionalmente utiliza plataformas de traducción, pero descubre que aprende mejor cuando visita a su familia durante las vacaciones en México.
“Sin duda, he usado el traductor de Google para mejorar mi español, pero una vez que busco una palabra en el traductor de Google, no la recuerdo después de una semana aproximadamente. Cuando aprendo español en casa o en el aula, es más efectivo porque lo tengo a mi alrededor,” Gutiérrez dijo.
A medida que evoluciona el uso de IA, también lo hace la regulación, siendo una de las más importantes la Ley de IA de la Unión Europa (UE), que exige transparencia en su uso y sanciones por su abuso indebido. Algunos países europeos, en concreto España, han experimentado esto con mayor frecuencia que los países latinoamericanos, que se estructuran principalmente con directrices específicas dentro de las diferentes instituciones.

Presidenta del club de IA en Redwood y estudiante de español avanzado, Sabine Khan observa que la IA ha hecho que sea más fácil para los niños alcanzar a aquellos que se destacan en la escuela, lo que aumenta las expectativas en la clase.
“No creo que los profesores tengan realmente el equipo necesario para aprender a detener la IA, por lo que muchas personas que antes no lo conseguían lo están logrando con mayor facilidad, y luego los profesores aumentan sus exigencias, lo que se vuelve más competitivo,” Khan dijo.
“Creo que en los próximos cinco años la IA podría acabar con la enseñanza de idiomas. Creo que la IA es una herramienta que la humanidad no tiene forma de detener,” Do Carmo dijo.
A pesar de ahorrar tiempo y generar ideas para muchos, la IA elimina aspectos esenciales del aprendizaje, como la conexión entre personas y la capacidad de recordar palabras con el tiempo.
“[Aprender un idioma], de alguna manera, te conviertes en una nueva identidad, te vuelves parte de otra cultura, y [la IA] nunca te dará eso,” Do Carmo dijo.