Sophomore persigue tango argentino en clase de adultos

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A pesar del tiempo animado y los cada vez más intrincados pasos,  Madsen Sparler, una estudiante en su segundo año, está calmada. Sus pies dan unos golpecitos y se deslizan en un ritmo perfecto con su compañero mientras siguen el ejemplo de los instructores en el centro del estudio. Otras parejas giran en un tumulto colorido de movimiento mientras que la clase practica el tango argentino.

Sparler ha tomado clases de tango en Alma del Tango, un estudio en San Anselmo, por más de un año. Ella ya está en las clase de Tango 4, el nivel más alto del estudio.

La parte favorita del tango según Sparler es las amistades que ha encontrado.

“Me gusta la comunidad del estudio, y la gente allí”, Sparler dijo.

Aunque la mayoría de la gente en la clase tiene más de 50 años, Sparler no ha tenido dificultad en conectar con ellos, y dice que disfruta socializar con sus compañeros bailarines.

Cada clase de tango es de tres horas, lo que ha guiado a Sparler a adaptar su vida social a incluir la comunidad del tango, a pesar de la diferencia de edad entre ella y los otros bailarines.

“Es como tener veinte padres a quienes solo ves tres veces cada semana”, Sparler dijo.

Aunque ella está relajada con un clase de adultos, cree que otros adolescentes podría no estar tan cómodos.

Uno de los instructores de Alma del Tango es Debbie Goodwin, una profesora de baile quien ha estado involucrada en el tango argentino por veinte años. Según Goodwin, Sparler encaja bien con los bailarines mayores, es una persona positiva y es una presencia bienvenida a la clase.

“Ella conecta con adultos muy bien en general, y pienso que esoes en parte por su personalidad”, Goodwin dijo. “Es bueno que ella esté involucrada”.

Sparler también ha estado involucrada en otros tipos de baile en el pasado, como baile de salón y otros estilos de baile latino. Sin embargo, actualmente ella dedica la mayoría de su tiempo al tango.

SOPHOMORE MADSEN SPARLER presenta el tango argentino con su compañero. Sparler baile en un clase de adultos mayores que ella por más de treinta años.

SOPHOMORE MADSEN SPARLER presenta el tango argentino con su compañero. Sparler baile en un clase de adultos mayores que ella por más de treinta años.

Ella prefiere el tango argentino más que los otros tipos de baile que ha probado porla libertad que se le permite con la improvisación.

“[En otro bailes latinos] hay ciertos ritmos en los cuales necesitas dar un paso en una cierta manera, y por eso es más restringido”, Sparler dijo.

El tango argentino da a cada bailarín la flexibilidad en cómo interpretar la música, según las dos Sparler y Goodwin.

“Es un estilo libre y variable. Algunas personas hacen todo a un millón millas por hora, y algunas personas son más relajadas”, Sparler dijo.

Según a Goodwin, la manera en que una persona personaliza el tango a menudo es una expresión de su personalidad, ya sea a través de gestos de los brazos o con florituras más elaborado.

Goodwin añadió que el baile es una forma de comunicación.

“Cuando bailas con alguien, no necesitas hablarte y ya puedes saber mucho sobre la persona”, Goodwin dijo.

Por tomar clases múltiples con Goodwin y su esposo, John Campbell y por participar en la comunidad del tango, Sparler ha obtenido un conocimiento amplio sobre el estilo baile. Aunque el tango se originó en Argentina, ha crecido en popularidad alrededor del mundo.

“Conozco a gente de Tokyo España Alemania y Reino Unido y todos bailan tango”, Sparler dijo.

Goodwin dijo que porque muchos profesores se han preocupado por viajar a Buenos Aires y estudiar el tango allá, el tango argentino auténtico se puede encontrar casi en cualquier lugar.

“Ha aparecido en todo el mundo”, Goodwin dijo. “A cualquier ciudad grande a la que vayas, puedes Googlear ‘el tango argentino’ y encontrar clases y bailes”.

Goodwin admite que acostumbrarse a la intimidad del baile puede tomar un poco de tiempo a los principiantes, especialmente por los principiantes jóvenes.

“En nuestra cultura [en los Estados Unidos], es muy difícil acostumbrarse a la proximidad del abrazo, y porque bailando el tango ya estás pecho a pecho con un desconocido total”, Goodwin dijo.

Sin embargo, Sparler dijo que esto depende de la zona de confort de una persona y que cada bailarín puede elegir la cantidad de proximidad que quiera tener.

“Hay algunas conexiones que formas cuando tocas a alguien, pero si no quieres formar esa conexión y no quieres que sea muy personal, no lo será”, Sparler dijo.

Todos los matices del tango argentino que lo define, tales como la intimidad e individualidad, se han unido por crear un estilo de vida completo.

“No es solo un baile, es una cultura entera”, Goodwin dijo.

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